Desinfección de Instrumental
Reprocesamiento de instrumental médico: la limpieza y su monitorización a debate
State of the Science Review – 2 Michelle J. AlfaAmerican Journal of Infection Control. June 2019…
Director Médico en Vesismin Health
ADVERTENCIA: Este artículo contiene imágenes de heridas que pueden resultar impactantes. Se recomienda discreción.
Las heridas complejas representan un desafío significativo para los sistemas de salud en todo el mundo. Estas lesiones, que incluyen úlcera por presión, úlceras venosas, úlceras diabéticas y heridas quirúrgicas de cicatrización prolongada, afectan la calidad de vida de los pacientes y generan altos costes en tratamientos prolongados. A menudo, la infección es uno de los principales factores que retrasan la curación, lo que hace esencial la implementación de estrategias efectivas de prevención y control.
Según Wounds International 1, el 1% de la población mundial, entre los 18 a 64 años, tiene úlceras en las extremidades inferiores, el 70% de las cuales son causadas por la insuficiencia venosa crónica (IVC). La prevalencia de úlceras venosas en los Estados Unidos varía entre el 1% y el 3% 2, incrementándose estas cifras con la edad.
La infección desempeña un papel crucial en la evolución de las heridas crónicas, dificultando su cicatrización y aumentando el riesgo de complicaciones graves. Cuando una herida sufre una colonización bacteriana excesiva, se generan biofilms que protegen a los microorganismos y los hacen más resistentes a los tratamientos convencionales. El biofilm dificulta la eliminación de bacterias mediante el sistema inmunológico y los agentes antimicrobianos, lo que prolonga el estado inflamatorio de la herida.
La presencia de infecciones en heridas crónicas puede llevar a un aumento en la producción de exudado, necrosis tisular y dolor persistente, lo que impacta negativamente la calidad de vida del paciente. Además, la inflamación prolongada reduce la proliferación celular y la síntesis de colágeno, dos procesos fundamentales para la regeneración del tejido dañado. Sin un control adecuado de la infección, la herida puede volverse más profunda y extensa, favoreciendo la aparición de complicaciones sistémicas como la septicemia. En este contexto, es fundamental el uso de soluciones antisépticas con agentes antimicrobianos eficaces que no solo eliminen el biofilm, sino que también eviten la resistencia bacteriana y promuevan la regeneración tisular.
Desde 1987, la octenidina se ha consolidado como una solución innovadora en el tratamiento de heridas crónicas debido a sus propiedades antimicrobianas de amplio espectro, su seguridad y su compatibilidad con los tejidos. En comparación con otras soluciones disponibles en el mercado, la octenidina ofrece una mayor eficacia antimicrobiana, mejor tolerancia en los tejidos y una menor propensión a generar resistencia bacteriana, lo que la convierte en una opción superior para el tratamiento de heridas crónicas.
A continuación, resaltamos las diferentes características que destacan a la octenidina, respaldadas por investigaciones científicas publicadas:
1. La Solución de Irrigación con la tensión superficial más baja del mercado 3
– Mayor capacidad de penetración y limpieza en el lecho de la herida, hasta cada recoveco.
– Conjunción con Terapias de Presión Negativa.
2. La octenidina es in vitro el más rápido de los antisépticos con efecto remanente 4
– Particularmente en presencia de materia orgánica.
– Tiempos de espera más breves en el uso de fomentos.
3. El Índice de Biocompatibilidad de la octenidina es el más alto entre los antisépticos con efecto remanente 5
– Ratio máxima de eficacia antiséptica respecto a citotoxicidad para los fibroblastos.
4. Ausencia total en su composición de ingredientes con potencial de toxicidad y/o alergias 6
– El historial CERO de anafilaxis en uso clínico hacen que el uso de octenilin® sea ideal para madres gestantes y bebés.
5. Formulaciones internacionalmente recomendadas para el manejo de heridas complejas
– La bibliografía más actual sostiene su uso frente a MMR, biofilms, y en conjunción con Terapias de Presión Negativa.
Según el documento de consenso internacional del JWC 7, el biofilm debe manejarse con una estrategia que comprende 4 pasos básicos:

1. Limpieza: Esta fase consiste en limpiar el lecho de la herida lo suficiente para aflojar el tejido desvitalizado superficial, los restos extraños y el biofilm. También se limpia la piel perilesional para eliminar las escamas y descontaminar la zona. Recomendamos el uso de octenilin® Solución de Irrigación para garantizar una limpieza efectiva sin dañar el tejido, una solución esencial para preparar la herida para su recuperación, reduciendo la carga microbiana y eliminando el biofilm que podría comprometer la cicatrización.
2. Desbridamiento: En esta fase, se deben eliminar todo el tejido desvitalizado adherido, los restos extraños de la herida y el biofilm (mediante desbridamiento mecánico, cortante, ultrasónico o biológico) hasta que se produzca el sangrado puntual (cuando el paciente lo consienta y lo tolere, y la práctica local lo permita), dejando el lecho de la herida en una condición que optimizará el rendimiento del apósito para heridas. Para la limpieza posterior al desbridamiento de la herida y de la piel perilesional, recomendamos el uso de antisépticos como octenilin® Solución de Irrigación para facilitar la regeneración del tejido sano y prevenir la proliferación bacteriana.
3. Remodelación de los bordes de la herida: Tras el desbridamiento, se recomienda agitar continuamente los bordes de la herida hasta que se produzca un sangrado puntual, seguido por una eliminación del tejido rizado, el tejido seco, calloso o hiperqueratosis y el tejido necrótico para matar o minimizar cualquier biofilm que colonice los bordes de la herida. Tras este proceso, recomendamos la aplicación de octenilin® Gel para Heridas como una solución fundamental que puede permanecer en la herida hasta el próximo cambio de apósito, hasta un máximo de 72 horas. octenilin® Gel para heridas fomenta un ambiente húmedo que favorece la cicatrización y promueve la eliminación de tejido muerto, reduce la formación de costras y elimina el biofilm y las infecciones que pueden retrasar el cierre de la herida. Además, octenilin® Gel para Heridas ayuda a mantener un entorno favorable para la regeneración tisular y minimiza la manipulación frecuente de la lesión.
4. Vendaje de la herida: En el último paso, se debe elegir un apósito que pueda abordar cualquier biofilm residual y evitar la contaminación y la recolonización. La elección del apósito adecuado es crucial para garantizar la protección de la herida y fomentar una cicatrización eficaz. El vendaje es clave para proteger la herida y optimizar su cicatrización, ayudando a prevenir infecciones y mantener un ambiente adecuado para la regeneración tisular. La combinación de apósitos con la aplicación de octenilin® Gel para Heridas optimiza la recuperación, reduciendo el riesgo de complicaciones y la necesidad de tratamientos adicionales.
Mujer de 76 años con úlcera crónica por eczema venoso
– Condición: Úlcera en el dorso del pie con 2 años de evolución, 100% de tejido desvitalizado, alto nivel de exudado y mal olor.
– Tratamiento:
octenilin® Solución de Irrigación: Se utilizó para irrigar la herida y facilitar el desbridamiento de tejido necrótico. Se aplicó con una gasa empapada durante 5 minutos en cada cambio de apósito.
Apósitos de espuma: Aplicados después de la irrigación para absorber el exudado.
Duración: 3 semanas de tratamiento, con cambios de apósito en días alternos.
– Resultados: A la tercera semana, la herida mostró 80% de tejido granulado, reducción del exudado y desaparición del mal olor.

Mujer de 65 años con úlceras diabéticas infectadas en los dedos del pie
– Condición: Úlceras en los dedos del pie derecho con infección por Pseudomonas aeruginosa, maceración, exudado moderado y dolor (6/10).
– Tratamiento:
octenilin® Solución de Irrigación: Aplicada a diario para irrigar las heridas y reducir la carga bacteriana. Se dejó en contacto con la herida durante 5 minutos antes de colocar el apósito.
Apósitos no adherentes y vendajes: Para proteger la herida sin causar más daño.
Duración: 3 semanas de tratamiento, con cambios diarios de apósito.
– Resultados: En la primera semana, la infección desapareció y la piel perilesional mejoró. A las tres semanas, las heridas estaban 100% granulares y sin signos de infección.

Hombre de 58 años con úlcera plantar profunda e infección por pseudomonas
– Condición: Úlcera en la cabeza del cuarto metatarsiano con 80% de tejido desvitalizado y carga elevada de pseudomonas. Exudado verde abundante, maceración y sospecha de biofilm.
– Tratamiento:
octenilin® Solución de Irrigación: Se utilizó en cada cambio de apósito para eliminar el exudado y limpiar el lecho de la herida.
octenilin® Gel para Heridas: Aplicado después de la irrigación para mantener la humedad adecuada y favorecer la granulación.
Duración: 4 semanas de tratamiento, con cambios de apósito cada 2 días.
– Resultados: En la segunda semana, las pseudomonas habían desaparecido, y la herida redujo su tamaño en un 20%. A la cuarta semana, la herida estaba 100% granular. Sin embargo, el paciente continuó con antibióticos intravenosos debido a la progresión de la osteomielitis.

Las heridas crónicas presentan un desafío significativo en la práctica clínica, no solo por su impacto en la calidad de vida de los pacientes, sino también por la carga que suponen para los sistemas de salud. La evidencia clínica demuestra que el manejo adecuado del biofilm y la reducción de la carga microbiana son esenciales para acelerar el proceso de cicatrización y prevenir complicaciones como la infección persistente y la resistencia bacteriana.
La octenidina, a través de soluciones como octenilin® Solución de Irrigación y octenilin® Gel para Heridas, ha demostrado ser una herramienta clave en la optimización del tratamiento de heridas complejas. Su aplicación ha permitido una mejor limpieza del lecho de la herida, facilitando el desbridamiento y promoviendo un ambiente favorable para la regeneración tisular.
Los casos clínicos analizados confirman que la combinación de una estrategia integral en cuatro fases (limpieza, desbridamiento, remodelación y vendaje) con los dos productos de la gama octenilin® puede mejorar significativamente los resultados clínicos. Pacientes con heridas estancadas lograron avances en la granulación, reducción de la infección y mejoría en su calidad de vida en un período de entre tres y cuatro semanas.
En conclusión, la implementación de la octenidina en la gestión de heridas crónicas representa un avance crucial en la práctica clínica, ofreciendo una alternativa segura, eficaz y bien tolerada para acelerar la cicatrización y reducir complicaciones. Su papel en la eliminación del biofilm y el control de infecciones lo posiciona como una solución fundamental en el manejo avanzado de heridas complejas.
Referencias
2. Lal BK. Venous ulcers of the lower extremity: definition, epidemiology, and economic and social burdens. Semin Vasc Surg. 2015;28(1):3-5.
3. Wounds UK 2012, Vol 8, No 4
4. Journal of Wound Care Vol 32, No 7, July 2023
5. Journal of Antimicrobial Chemotherapy (2008) 61, 1281-1287
6. Skin Pharmacol Physiol 2018; 31:28-58
8. Haycocks, Samantha. (2017). Case studies: Octenilin® Wound Irrigation Solution in practice. The Diabetic Foot Journal. Volume 20. 48-53.
Desinfección de Instrumental
State of the Science Review – 2 Michelle J. AlfaAmerican Journal of Infection Control. June 2019…
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https://youtube.com/watch?v=oHxKAGZI974
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En 2008 se publicó en USA “A Compendium of Strategies to Prevent Healthcare-Associated Infections in Acute…
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